Pages

Friday, 10 April 2009

La naturaleza del escorpión

 

La última vez que escribí pedía el cese de Rafael Olmos. No pedí la dimisión porque soy consciente de que es un verbo que la gran mayoría de los políticos no saben conjugar en primera persona del presente de indicativo, aunque esa misma mayoría conocen perfectamente la segunda persona del imperativo. Cosas de los políticos, que no de la política.

Bueno, pues ya está. Cesado y bien cesado. Muchas gracias por nada y buenas noches.

Lo del rector será más difícil, pero nada es imposible. Será cuestión de esperar.

A Saura le han llovido las críticas. Hay quien supone y mantiene que debería apoyar a la policía con mayor énfasis. Corporativismo mal entendido. Hay quien dice que con su pasado y su ideología no debería estar a la cabeza de Interior. Claro, supongo que quienes dicen eso esperan a alguien más autoritario. Personalmente agradezco que haya mantenido sus convicciones. Le critican que vaya a manifestaciones contra el bombardeo de Gaza. Es decir, tenemos que soportar que un tipo nos meta en una guerra pero no toleramos que un Conseller se manifieste en contra de un conflicto armado. Estamos fatal, de verdad.

La verdad es que, visto lo visto, muchas veces no hay mejor manera de desactivar a los incómodos que darles cargos de responsabilidad. Se me ocurre que quizás si ganara la izquierda abertzale en Euskadi las cosas pintarían de otra manera. Ya sé que es política-ficción y que jamás dejaran que eso ocurra (no me tiréis de la lengua, por favor). Lo cierto es que no actúas igual cuando tienes responsabilidades que cuando no las tienes. Y, sobretodo, cuando tienes la poltrona. Supongo que por eso yo soy tan bocazas ahora. Si me dieran un cargo de responsabilidad... Bueno, puestos a seguir con la política-ficción es más probable lo del gobierno de la izquierda abertzale en Euskadi.

Claro que, a veces, las cosas se tuercen. Mejor dicho, se niegan a torcerse. Y eso es lo que creo que ha hecho Saura. Es como aquello de "antes partía que doblá" de la ya ex-ministra de Fomento ("late, always too late"). La diferencia (sustancial) es que Saura lo hace por principios y la otra por incompetencia. Agradezco que un político no reniegue de sus principios al llegar a la poltrona, aunque eso le cueste el cargo, bien por cese o por dimisión (por cierto, un recuerdo para Manuel Pimentel, con toda mi admiración).

 

He recibido algún que otro "toque" por los últimos escritos, de parte de gente más o menos próxima y distribuidos a lo largo del abanico ideológico y religioso. He herido muchas sensibilidades diferentes. Lo siento mucho. Siento que se sientan ofendidos o dolidos, pero es mi naturaleza. Hace muchos años tomé una decisión y actué en consecuencia. Unos me llamaron traidor y otros que aprovecharon mi acción para sacar partido creyeron que estaba de su parte. Todos se equivocaban. Aprendí a no tomar jamás partido por nadie, excepto por mí mismo. Me han llamado de todo, desde fascista a terrorista. Me da igual si se equivocan o no. Tengo claros mis principios y, sobretodo, mi actitud y mis acciones. Tengo claro que no puedo arreglar el mundo, pero defiendo a los míos, a los que yo considero míos.

Hace poco alguien a quien admiro me dijo que no escogemos en quién depositamos nuestros afectos. Me guste o no, yo soy un individuo de los afectos; esa es mi naturaleza. Siento que os hayáis sentido ofendidos, dolidos, violentados. Pero yo soy así, para mal o para peor. Y probablemente mañana lo que diga os volverá a molestar. Quizás incluso algunas cosas que haga. A mí tampoco me gustan algunas cosas vuestras, pero no puedo escoger dónde deposito mis afectos, y éstos están depositados (en mayor o menor medida) en vosotros. No me gusta estar en el bando de nadie y esa es la manera más rápida de que te sitúen siempre en "el otro bando". Sé que suena raro hablar de "los míos" y después decir que uno no quiere estar en el bando de nadie. Suena contradictorio e incongruente, pero quienes me conocéis seguro que me entendéis. Y si no me entendéis es que todo lo que he dicho y hecho durante años no ha servido para nada.

No os pido que no me juzguéis; sólo os pido que seáis justos y tengáis en cuenta todo lo que digo y hago.

 

Sorry seems to be the hardest word, Elton John