Pages

Wednesday, 22 April 2009

Sant Jordi

 

Para quienes no lo sepan, mañana es Sant Jordi, patrón de Catalunya y un día muy especial: las calles se llenan de paradas de libros y de rosas. Es una especie de San Valentín, pero sin tanto mamoneo. La tradición dice que, en la pareja, él le regala la rosa a ella y ella le regala un libro a él. En la práctica, hay libros para todas y todos y muy pocas mujeres se quedan sin rosa, tengan o no pareja.

Me gusta la fiesta y mejor si cae en día laborable. Llueva o haga sol la gente sale a la calle. Los libros salen un 10% más baratos y las rosas hasta un 500% más caras, pero me parece muy divertido.

Total, que como este año me pilla en paro, un amigo me ha pedido que le eche una mano en la parada de libros. Hace dos meses vendía instrumentos musicales y mañana estaré vendiendo libros. No está mal.

La vida en el pueblo discurre más o menos tranquila. Más porque el ritmo es mucho más lento que en la ciudad y te da tiempo de todo, hasta de aburrirte, si quieres. Y menos porque me disgusta estar viviendo de mis padres, pero es lo que tiene estar en el paro y no poder cobrar el subsidio de desempleo. Podría volver a la Agencia, pero no es mi prioridad en este momento.

Sigo buscando ofertas de trabajo de psicólogo en Inglaterra. Alguna hay, pero no todas son aptas para mí. Esta es la parte que más inquieto me tiene. Sé que puedo pedir la reincorporación y todo arreglado, pero me cuesta. No quiero rendirme aún.

Volver al pueblo también me ha devuelto a los amigos que había dejado hace años. Me tomo más cafés con ellos, converso más y noto que no estoy tan irascible como hace unas semanas. Supongo que será el cambio de ritmo.

Pues eso, que mañana me dedicaré a vender libros y a mandar alguna que otra rosa, aunque sean virtuales. Ya os contaré qué tal ha ido.

 

A gift of roses, Jethro Tull