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Tuesday, 29 September 2009

En respuesta a su amable carta…

Siguiendo las sugerencias de BrownieMan, paso a responder a los temas propuestos.

 

1.- ¿Por qué las galletas de maría y las prácticas de música no son compatibles? Razone la respuesta.

Partes de la base de que no son compatibles, lo cual no es cierto. Por ejemplo, para un batería es irrelevante. ¿Aporreará a destiempo? Bueno, en la mayor parte de las veces están tan sordos que tampoco se enteran. Todos sabemos cómo son los percusionistas. En el mejor de los casos lo argumentarán diciendo que ellos son innovadores en el rock progresivo.

Otra cosa es un guitarrista o un pianista. Depende de cómo te dé el subidón, puedes acabar colgado de un acorde de esos raros, buscando variaciones y terminar con un ataque de risa por lo absurdo y disonante de la situación.

Por lo que respecta a los instrumentistas de viento, es evidente por qué no es compatible: soplar con la boca llena de migas de galletas deja el instrumento hecho un asco, y atasca la válvula anti-babas.

 

2.- Conexión Horta-Vall d’Hebrón. Si tuvieras un hacha, ¿a quién pegarías antes?

Pues no sabría decirte. Hace más de seis meses que no vivo en Barcelona, así que no tengo ni idea. Además, para cuando vuelva, ya tengo moto.

 

3.-La Mercè o cómo el Ayuntamiento de Barcelona desconoce el siginificado de la palabra “previsión”.

El Ayuntamiento de Barcelona hace muy poco que ha descubierto el diccionario y va lento aprendiendo significados. Se ha quedado atascado en la palabra “autosuficiencia”. Por tanto, aún le queda bastante hasta llegar a “previsión”.

 

4.- El borracho británico de clase trabajadora: ¿nace o lo cagan? Razone la respuesta.

Ni una cosa ni la otra. Lo fermentan. En el caso de los borrachos británicos de clase alta, los destilan.

Creo que debí responder a estas preguntas después de haber comido galletas de las tuyas, Zalo-san. No me ha quedado demasiado lúcido.

 

Se siguen aceptando sugerencias.