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Wednesday, 25 November 2009

Any way the wind blows…

18 años sin él son demasiados años.

Para quienes hoy cumplen 18 años es apenas uno de esos nombres que habrán oído de casualidad, o lo habrán leído en los créditos de ese engendro musical que se han sacado de la manga para seguir ganando dinero. Para quienes disfrutamos de su música, es mucho más que un buen cantante.

Era un showman, un provocador, un transgresor, el mejor frontman que haya tenido jamás una banda, dotado de un registro fabuloso (falsete incluído) y una voz potentísima en los medios, un pianista y compositor con un gusto excepcional y una capacidad para integrar diferentes estilos en una misma canción.

Pero era mucho más que eso. Sólo hace falta repasar las letras de sus canciones, o leer la historia de Queen. Su histrionismo lo reservaba para el escenario, lejos de las miradas y las críticas, ausente de las peleas de egos. A diferencia de muchos otros falsos ídolos de la música, no se hizo famoso por morirse pronto, ni por ser un producto de márketing, ni por supuestos romances. Creo que ni siquiera era famoso, sino popular. A él no le componían las canciones, no le diseñaban el vestuario ni le montaban coreografías.

 

Farrokh Bommi Bulsara vivió toda su vida anhelando una sola cosa: que le quisieran. No sé si lo consiguió de la manera que él quería, pero sí sé que el 25 de noviembre de 1991, a eso de las 7 de la mañana, escuché la noticia en la radio y bajo la ducha, en silencio, por primera y única vez en mi vida, lloré por la muerte de alguien a quien no conocía. O sí. Después de todos estos años aún no sé si lloré por él o lloré por mí.

Me ha costado decidir qué canción poner; hay mucho donde elegir. Al final he recordado una que me llegó al alma la primera vez que la escuché. De esos flechazos que uno tiene de vez en cuando y que no aparecen en la lista de sus mayores éxitos. Por otro lado, os invito a que busquéis el vídeo de “Radio Ga-Ga”, en directo, Wembley, 1986. Sinceramente, si en el estribillo no se os pone toda la piel de gallina es que no tenéis sangre en las venas o, simplemente, es que no sabéis de qué os he estado hablando.

 

 

“I’m just a singer with a song…”

 

 

All dead, all dead – Queen