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Wednesday, 26 August 2009

Lo que hace el sol

 

Mi amiga M (no sé por qué, pero me da apuro poner su nombre) me hizo una visita ayer. Una escapada a la playa (vuelvo a tener la calva enrojecida) y el ritual de tomar un helado después. Todo muy plácido, muy tranquilo. Sin prisas. Encima me ha regalado un libro muy interesante del que ya estoy dando buena cuenta. Alguna veces pienso que, hace muchos años, cuando estaba secretamente enamorado de ella, debí decírselo. Aunque, por otra parte, no haberlo hecho es quizás la razón por la cual disfrutamos de esta amistad.

Unas horas de playa dan para mucho si uno tiene algo de suerte con sus vecinos y se fija un poco:

  • La parejita. Ambos de muy buen ver y con un cuerpo fantástico. Más ella que él (o quizás me fije más, será por el topless). Él visita el agua de vez en cuando y ella sólo se da baños de sol y prepara los canutos. Entre los “cigarrillos de la risa”, el sol, la brisa y, sobretodo, los arrumacos recibidos, a la hora de irnos de la playa él estaba a un paso de despojarla de la poca ropa que le quedaba.
  • El niño observador. Llega con su familia. Mientras el padre ayuda a la hija a hinchar la barca de plástico y la madre estira las toallas, el niño se queda como embobado mirando a la chica de la pareja anterior, que estaba boca arriba. La mirada del niño iba de los pechos de la chica a los pechos de su madre y vuelta a empezar. Ponía cara de decir: “Pues no sabría yo qué decirte. Mi madre tiene unos parecidos, pero estos estan a la vista. Y más morenos” En estas que el padre se gira y se queda contemplando a su hijo. Éste se vuelve, le mira, vuelve a mirar los pechos de la chica, gira la vista hacia su madre y de nuevo se queda mirando al padre. Y el padre hace una cierta mueca de resignación como diciendo: “Sí, hijo, sí. Esto es lo que hay”
  • La embarazada. Pero muy embarazada. Llega con su marido y se colocan junto a una familia que los saludan efusivamente. Entiendo que son conocidos. La familia es pija, pija, pija. Sí, sí, de “o sea” contínuo. El marido de la embarazada saca de no sé dónde cuatro cojines hinchables, los coloca sobre una toalla, ayuda a su mujer a sentarse, clava la sombrilla estratégicamente para que no le dé el sol a su mujer y se sienta junto a ella atento al menor gesto. Me siento tentado de levantarme y preguntarles si es el primer embarazo. Al cabo de un rato descubro que están todos mirando la barriga de la pobre mujer, embobados, al parecer, con los movimientos del feto que se reflejan en la piel de su madre. Es tal la atención que ponen que parece talmente que estén asistiendo a un espectáculo de danza; les tiene completamente hipnotizados y con una media sonrisa en la cara.

Sigue sin entusiasmarme la playa, pero reconozco que no puedo resistirme a ir con M. Creo que tiene que ver con el helado de después, en el paseo, comentando esas y muchas otras cosas.

De vuelta a casa, me ha enseñado una aplicación de esas que hace mucha risa, sobretodo si te ríes de los otros. Le pones una foto, seleccionas un año y te saca como si aparecieras en el almanaque del instituto. Cometí el error de pasarle una foto a M y se lo ha pasado en grande manipulándola. Hay varias fotos, pero solo cuelgo una, en la que menos reconocible estoy.

SAF_1998

Quienes me conocen seguro que, aparte de morirse de la risa, dirán que esa foto me hace mucho más guapo de lo que soy. Ten amigos para esto.

 

Pensándolo bien, lo que hace que no pueda resistirme a M es que me gusta tanto compartir una conversación con ella como compartir el silencio.

 

Enjoy the silence – Depeche Mode

Y como extra, el enlace de Spotify: Enjoy the silence

Sunday, 9 August 2009

Nagasaki

 

Hoy se cumplen 64 años del lanzamiento de la bomba atómica sobre Nagasaki. Parece ser que el gobierno de los EEUU necesitaba insistir en su “argumento”. Quizás Hiroshima no había sido suficientemente elocuente. El resultado lo conoce todo el mundo: Japón se rindió cinco días más tarde.

Conviene no olvidar los argumentos que esgrimimos a veces, porque se nos pueden acabar volviendo en contra. ¿Qué autoridad moral puede esgrimir ningún gobierno de los EEUU cuando critica el uso de la energía atómica por parte de otros países? Son el único país que ha empleado armas nucleares en un conflicto bélico. No ya contra las tropas enemigas, sino en un bombardeo contra población civil. Los nazis fueron acusados de delitos de lesa humanidad en el juicio de Nüremberg por la “solución final” empleada contra judíos y otras minorías en los campos de exterminio. Lo que sucedió en Hiroshima y Nagasaki es exactamente igual. En vez de gasearlos por centenares y después incinerarlos, el procedimiento americano consistió en optimizar el proceso y, con un sólo proyectil, eliminar a cientos de miles de personas y condenar a futuras generaciones a malformaciones y mutaciones. Vamos, el Zyklon B, los hornos y Josef Mengele en el mismo pack.

Pero los EEUU ganaron la guerra, claro. La historia la acaban escribiendo siempre los vencedores. Será por eso que tengo debilidad por los vencidos.

 

La señora Cospedal , en un arrebato propio de una insolación veraniega acompañada de una paella en mal estado y una sangría de garrafón (y alguna sustancia psicotrópica más), va y suelta unas declaraciones sobre actuaciones ilegales en escuchas por parte del Gobierno, policías, jueces, fiscales y hasta la señora de la limpieza. Le faltó lo del contubernio judeo-masónico. Vayamos por partes.

- Señora Cospedal, si tiene usted pruebas, denuncie en un juzgado. Si no las tiene, debería haberse callado. Y digo debería porque, aunque rectifique, lo que usted se merece es una denuncia.

- Por supuesto que España no es un estado de derecho. En un estado de derecho no se prohíben partidos políticos, ni quemar un trozo de tela, ni se confunde el estado con el gobierno. Hay elecciones, una teórica separación entre poderes y algunos elementos más que se asemejan a los que tienen otros estados europeos, pero de eso a que sea un estado de derecho media bastante. Sinceramente, creo que no lo es porque no hay cultura ni política ni democrática.

- Señor Fiscal General del Estado, si las declaraciones de la Señora Cospedal y otros dirigentes del Partido Popular son constitutivas de delito, actúe. Y si las respuestas de miembros del PSOE o de cualesquiera otros partidos también lo son, actúe igualmente. Ya vale de tonterías.

- Todo gobierno siente la tentación de ir más allá de lo que permiten sus atribuciones. Bueno, no es exacto. No se trata de que lo haga un gobierno, sino algunas personas que detentan cargos de responsabilidad en un gobierno. Cuando no hay una separación clara entre el gobierno y el estado el control de esas personas se hace más difícil. Ya Juvenal lo advertía: ¿Quién vigila a los vigilantes?

- La realidad del estado español permite, como mínimo, dudar de que un gobierno esté haciendo las cosas de manera legal. Algunos ajustes ayudarían a mejorar la apariencia de honestidad.

- El Partido Popular (y los otros, por extensión) harían bien por empezar a practicar la limpieza en su casa. Tienen elementos corruptos. Eso pasa hasta en las mejores familias. El problema es que esos elementos díscolos se llevan dinero a manos llenas, un dinero que es de todos. No usen cortinas de humo. Si están investigando tramas de corrupción no lo tomen como algo personal: la corrupción afecta a todo el mundo. Si la respuesta ha de ser el grito de “prietas las filas”, disparar contra todo lo que se mueva y  acusar a los demás de lo que ustedes han hecho o harían lo único que van a conseguir es disminuir aún más la credibilidad que tiene la gente en los partidos políticos. Bueno, si es que aún queda algo de esa credibilidad.

- Los partidos políticos siguen empeñados en parecer amos y señores de la política. Demasiado tiempo con demasiados errores y demasiada prepotencia. Habrá que empezar a pensar en que tienen unos privilegios que no se merecen ni se han ganado. Lo que me temo es que ese camino de podredumbre también lo han tomado otras instancias del estado: legisladores incompetentes (pero mucho, mucho), jueces con ansias de notoriedad y corporativismo mal entendido y fuerzas de seguridad que siguen sin recordar que quienes les pagan el sueldo merecen un respeto, y no quienes les dan regalitos ni les permiten extralimitarse en sus funciones.

En fin. Demasiados años de dictadura han consolidado maneras de actuación y esquemas de pensamiento. Además el cabrón del general se murió en la cama, en vez de juzgado y condenado, y sus herederos han seguido campando a sus anchas. O sea, que ni transición ni nada que se le parezca, por mucho que a los que se les llena la boca con la palabra “democracia” se empeñen en repetirnos.

 

Nos hablan de justicia, pero solo nos dan derecho y leyes. Eso es como hablar de hambre y regalar sartenes. Ojalá algún día todos acaben pagando por ello.

 

Time to kill – Deep Purple