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Monday, 25 January 2010

Referentes

Ando espeso últimamente. Muy espeso. Poco inspirado para escribir en el blog, incluso para escuchar música nueva. Hay un montón de temas sobre los que me gustaría escribir, pero no encuentro el tiempo ni las ganas. Debe ser la edad, el año nuevo, la luna o cualquier otra cosa a la que se le pueda atribuir la culpa.

Sea como sea, encontré hace unas semanas un blog que me pareció interesante. En este post hace referencia a un artículo escrito en 1994 en el diario La Nación, de Argentina.

Visto lo visto en nuestro país, y dado el eterno debate entre partidos sobre la educación, aquí va mi propuesta: déjense de tonterías, de teorías obsoletas y de modelos educativos, pónganse las pilas, miren lo que hacen los niños y niñas de hoy en día (qué ven, con qué interactúan, cómo se comunican, quiénes son sus ídolos, quiénes sus referentes) y quizá encuentren pistas sobre por dónde hay que ir y, sobretodo, por dónde NO hay que ir.

Hagan un sencillo test: pregunten a los y las adolescentes quiénes conocen a Belén Esteban (o a Paris Hilton). Anoten el número. Después pregunten quiénes conocen a Iker Casillas (o a Iniesta). Anoten el número. Quiénes a Chenoa (o a los Jonas Brothers). Sigan anotando. Por último, pregunten quiénes conocen a Pedro Alonso (que no a Fernando Alonso). Anoten el número. Comprueben los resultados. Pásmense.

Dos consejos. El primero hace referencia a un proverbio chino: “Si haces planes a un año, planta arroz; si haces planes a diez años, planta árboles; si haces planes a cien años, educa a tus hijos”. El segundo es menos sabio, pero puede que hasta sea eficaz: si quieren mejorar la educación de este país, empiecen por reformar las parrillas televisivas. Y cuando vengan (que vendrán, seguro) las cadenas privadas acusando de censura y reclamando libertad de prensa, recuérdenles que el espacio radioeléctrico no les pertenece, y que ya han incumplido con creces todas las normas de horario infantil protegido. Nada de multas que apenas les hacen cosquillas. Dos sanciones. La primera de 1 millón de euros, la segunda de 10 millones, y a la tercera, la retirada de la licencia para emitir. Quizá así ellos se regulen o regulen a las productoras que les proveen de tan edificantes ejemplos.

Escritores, músicos, deportistas, actores, bailarinas,… Muchos me han emocionado, pero para lo cotidiano, para lo que implica tomar decisiones que afectan a mi vida, sigo teniendo como referentes a mi padre, a amigos que me han levantado cuando estaba jodido y a profesores y profesoras de EGB y BUP que me enseñaron un montón de cosas que no estaban en los libros.

 

Cuando me salto mis principios (básicamente el de beneficencia y el de no maleficencia), no me siento mal solamente por mí, sino también por ellos. Aunque no compartan mis principios, ellos me enseñaron a ser consecuente y responsable. Con ellos aprendí que ni todo vale ni todo tiene un precio.