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Saturday, 13 February 2010

Carnaval

Una “casa de barrets”, en catalán, es una expresión utilizada para designar los burdeles (o casas de putas), especialmente los vergonzantes o disimulados. Se dice que proviene de un comercio que abrió en la Plaça Reial de Barcelona, donde aparentemente vendían sombreros, pero que escondía un burdel.

En mi pueblo… Bueno, si me leen se enfadarán conmigo por llamarle pueblo, pero es que lo sigue siendo. A lo que iba. En Sant Feliu de Guíxols, que es donde me crié y donde estoy empadronado actualmente, resulta que hay una especie de cuadripartito en el gobierno municipal y ahora uno de los grupos (Tots Per Sant Feliu) ha decidido que se va del gobierno, dejando a PSC, ERC e ICV en minoría y abriendo la puerta para una moción de censura (información sobre la ciudad, con resultados de las elecciones, en la wikipedia en catalán).

Asumo mi ignorancia en política (sobretodo la de mi pueblo) y he explicitado en varias ocasiones mi desprecio por el funcionamiento de los partidos políticos, al menos los que conozco. Pero, dadas las circunstancias, no me puedo resistir a dar mi opinión al respecto. Que conste que voy a hablar por lo que se ha publicado o lo que se puede encontrar en la red, sin propagar rumores (que los hay).

Según aparece en El Punt, Pere Luque, único representante de un grupo llamado Amics (¿Amigos? ¿De quién o de qué?), presentará una moción de censura contra el gobierno municipal, proponiéndose él como alcalde. No le conozco. Lo que sé de él es que es promotor inmobiliario y que sucedió al infame Dmitry Piterman en la presidencia del Palamos CF (aunque, por lo que he leído, se limitó a comprar el paquete accionarial). Bueno, eso y sus declaraciones (recogidas al pie de la noticia): “Els vull treure la careta a tots perquè s'enriuen del poble i perquè això és una casa de barrets” (“Les quiero sacar la careta a todos porque se ríen del pueblo y porque esto es una casa de putas”).

Por otro lado, en el Diari de Girona, se dice que, de prosperar la moción, el alcalde sería Carles Motas (TPSF) y Luque sería concejal de… (redoble) ¡URBANISMO!

luquePara acabar, en el semanario local Ancora, nº 3133, de 11 de febrero de 2010, aparece un anuncio a toda página en la contraportada (foto), firmado por Pere Luque, como regidor del grupo Amics en el Ayuntamiento de Sant Feliu, en el que se pregunta “¿Qué hacemos con el ayuntamiento?”. En él se proponen las diferentes alternativas ante la salida del gobierno de TPSF, y en una de ellas el señor Luque se ofrece para colaborar como concejal ¡sin sueldo!. Coste económico cero, lo llama él. Todo ello regado con un verbo enardecedor y, por qué no decirlo, con más o menos sutiles toques de demagogia y populismo.

 

Hasta aquí lo publicado. De todo esto lo único que saco en claro es que el señor Luque tiene una gran necesidad de protagonismo. Claro, cuando en un consistorio de 21 eres el que puede desempatar ante una posible moción de censura es lógico que te hagas querer. Insisto: no le conozco; sólo son suposiciones.

Conozco a Carles Motas. Coincidí con él en bachillerato. Creo que es un buen empresario de la hostelería, pero no se me ocurriría por nada del mundo votarle. Aún así, las normas del juego le permiten ser alcalde si prospera la moción, dado que el cabeza de lista ha dimitido. Sobre TPSF me guardo la opinión: les conozco poco y mis sensaciones no son buenas.

Conozco a Pere Albó, actual alcalde. No puedo decir nada malo de él. Me cae bien e incluso le votaría, aunque no a su partido. Me parece un tipo honesto. La única pega que pondría es que pertenece al PSC, y ya se sabe que los tipos mediocres en los partidos políticos tienden a acabar con la paciencia de los honestos. Deseo que no le suceda eso a Pere.

Mire, señor Luque. Con todo mi cariño le digo que si uno cree que el ayuntamiento en el que está es una casa de putas lo que debe hacer es dimitir y largarse, porque nadie le puso una pistola en el pecho para presentarse. En esa línea ha actuado Joaquim Valls, de TPSF, a quien tampoco conozco personalmente. Dimitir me parece un ejercicio sano y responsable en democracia. Querer quedarse a toda costa y postulándose con casi todos tiene toda la pinta de venderse. En política es importante no sólo ser virtuoso, sino, además, parecerlo. Y usted no lo parece en absoluto. Más bien tiene toda la pinta del constructor arribista en la crisis del ladrillo: medrando en política para construir más.

Hablemos de la posibilidad de ser alcalde. Hombre, yo de usted vigilaría lo que come antes de proponer cosas así, que las indigestiones son muy malas. Si se le ocurrió eso en ayunas, procure comer algo la próxima vez, que igual fue un bajón de azúcar.

Pasemos ahora a la posibilidad de ser concejal de Urbanismo. Pensemos un momento: un promotor inmobiliario como concejal de urbanismo (que además se compromete públicamente a hacerlo sin cobrar ni un duro). Claro, y después podemos poner a un pirómano como jefe de bomberos. Hay un dicho para eso: poner a la zorra a vigilar el gallinero. Si es que la economía del ladrillo ha hecho mucho daño: a alguno parece que se le haya caído uno en la cabeza. ¿O eso de ser concejal de urbanismo es una contrapartida? ¿Es la letra pequeña de lo que usted denomina “coste cero”, señor Luque?

Voy a pensar que todo esto es consecuencia de los prolegómenos del carnaval, porque (ya que hablamos de la “casa de barrets”)  todo esto suena a palanganero intentando disfrazarse de "madame”.

 

Bien pensado, todo esto de Carnaval solamente tiene que son un montón de intereses particulares disfrazados: si quieres hacer prosperar tu negocio y/o subir a tu ego en globo, monta un grupo político, a ver si hay suerte y pillas cacho. ¿A quién le importa la política? ¡Es la jodida Feria de las Vanidades!