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Monday, 22 March 2010

Israel, estado racista

 

Si lee esto Pilar Rahola, sionista de barretina, seguro que montará en cólera. Lo siento por la cólera, que dicha señora tiene un carácter… o dos.

¿Sabéis dónde está el mayor campo de concentración del mundo? No, no es Cuba o Corea del Norte. Eso son dictaduras. El mayor campo de concentración del mundo es la franja de Gaza, en Palestina.

Porque esa tierra se llama Palestina.

Israel es el niño repelente del colegio, buscando bronca a la mínima, pero sabiendo que su primo de Zumosol vendrá a ayudarle. O le venderá el mejor armamento, o le cubrirá las espaldas en la ONU para vetar resoluciones. Aunque no sé para qué le necesita en la ONU, porque Israel nunca cumple las resoluciones. Es comprensible; no se puede esperar más de un país que auspicia, cuando no promueve, el terrorismo de estado. Lo que me pregunto es por qué se sanciona a dictaduras como Cuba o Corea del Norte y no se sanciona a Israel.

Sé que existen voces disidentes en la propia sociedad israelí, pero no son suficientes para frenar las oleadas de los halcones. Tengo la sensación de que para algunas formaciones políticas (y para muchos ciudadanos) el enfrentamiento se ha convertido en una manera de vivir y, por tanto, no tienen interés alguno en solucionarlo, sino todo lo contrario. Es mucho dinero el que reciben cada año, muchas las comodidades de las que disfrutan, a cambio de un adoctrinamiento en algunas yeshivas muy parecido (por no decir igual) al de algunas madrasas del islamismo más radical.

No voy a decir ahora que los sectores del islamismo más extremo sean unos angelitos, que va. Lo que digo es que no hay proporción, y que quien lleva años vulnerando las leyes internacionales es Israel, apoyado en todo momento por los EEUU. No puedo pedirle a organizaciones terroristas que cumplan las leyes internacionales; eso sería legitimarlas. No entraré en la legitimidad de la existencia de Israel pero, ya que está legalmente reconocido, lo que debe hacer es cumplir esas leyes internacionales. Si juega a lo mismo que Al-Qaeda con el agravio de hacerlo bajo el amparo de ser un estado (presuntamente) de derecho, se merece que se le trate de la misma manera: un estado terrorista.

Que no me hablen del holocausto (la shoah, según ellos), ni de los campos de concentración ni nada por el estilo. Gaza es una tierra de donde no puedes salir si no es con permisos de trabajo que se pueden anular cuando les dé la gana. Les están construyendo un muro para tenerlos contenidos, les bombardean los túneles de contrabando que tienen para abastecerse de lo más básico. ¿Que alguien lanza un cohete de fabricación casera? Pues les encierran en ese enorme campo de tiro, les atacan con helicópteros Apache (el más avanzado en tecnología, del que sólo disponen los EEUU e Israel), les bombardean con fósforo blanco (arma química prohibida), entran en razzias organizadas con equipos nocturnos y vigilancia por satélite y, si se tercia, bombardean escuelas y centros de la ONU. Con dos cojones.

No tengo nada en contra del judaísmo. Contra quienes estoy es contra esos a quienes se les llena la boca hablando de los sufrimientos en Auschwitz, Dachau, Sobibor, etc. y después miran hacia otro lado ante los desmanes de unos fanáticos colonos racistas ataviados con la kipá de ganchillo y armados con un fusil. Es como recordar a los conquistadores españoles en América: la cruz y la espada.

No han aprendido nada de nada. Gaza no es diferente a Auschwitz. Pueden encerrar a cientos de miles de personas en un territorio, privarles de los más básico, incumplir las leyes internacionales… y el resto del mundo nos lo miramos sin hacer nada. Y si alzas la voz corres el peligro de que te acusen de antisemitismo. Pues vale. Si decir eso, que Israel es un estado racista donde hay ciudadanos de primera y ciudadanos sin derechos, donde el terrorismo de estado y las torturas se consideran armas lícitas para la supervivencia del estado, si decir eso es ser antisemita, yo soy antisemita.

Pero no soy el único que lo dice, y ni Neturei Karta, ni Idith Zertal ni el Rabino Weiss son sospechosos de ser antisemitas.

 

Os recomiendo una película, To shoot an elephant, de Alberto Arce. La podéis ver pinchando en el enlace.

 

Shalom Aleichem, Salaam w Aleikum