Pages

Thursday, 18 November 2010

¡A votar!

Hola. ¿Cómo estáis?¿Bien?¿La familia? Vale, me alegro.

Llegan elecciones. Otra vez. Y con ellas todos los vendedores de humo que me dirán que tengo que votar a su candidato porqué es el más progresista, el más justo, el más independentista, el más español o el más lo que sea.

Parece que esta campaña les ha dado por subir el tono, pero no del discurso: C’s siguen despelotándose, Nebrera insinúa con gemidos y sale en toalla mientras suelta unas frases que le cortarían el rollo al mismísimo Nacho Vidal, y las juventudes del PSC ponen a una chica teniendo un orgasmo mientras vota. Por cierto, si el voto va en la línea del orgasmo veo al PSC como extraparlamentario, porque la chica finge fatal. ¿No había presupuesto para contratar a Meg Ryan? (la escena de la cafetería en “When Harry met Sally” sacó de la inopia a muchos hombres).

Capítulo aparte merece el videojuego del PP: Alicia “Morritos” Sánchez, montada en una gaviota (¿pero no decían que era un albatros?) y disparando contra independentistas e inmigrantes ilegales. Si la izquierda abertzale hubiera sacado algo parecido con los españolistas como objetivos seguro que ya les habrían enchironado y aplicado la ley antiterrorista. Le han echado la culpa… al informático, claro. Un clásico. Son una pandilla de nazis, eso es lo que son. Están ganándose a pulso que un día les partan las piernas. Yo, desde luego, no lo lamentaré. No todas las opiniones son respetables. Lo son todas las personas, pero es que quien haya ideado algo así no es persona, ni animal. Ni siquiera es cosa. Apostaría el cuello a que detrás de todo está esa inmundicia de García Albiol.

 

Esta vez tocan elecciones al Parlament de Catalunya; y para la primavera nos asaltarán con elecciones municipales. No tengo ganas de leerme unos programas electorales que después no cumplen, así que he optado por los test online, que queda mucho más “2.0” y después siempre puedo decir que no he sido yo quien se ha equivocado de interpretación.

Primero decidí pasar este test (en inglés, muy extenso) para empezar a tener una idea de por dónde puede ir mi voto, y estos fueron los resultados (clic para agrandar las imágenes):

 

pcgraphpng.php (2)

Economic Left/Right: -8.88

Social Libertarian/Authoritarian: -7.13

 

¿Sorprendidos? Yo también. ¿Por qué las puntuaciones en negativo para los de izquierdas y libertarios? Vale que los ejes XY funcionan así, pero se podrían haber evitado las lecturas perversas.

(Modo incendiario off)

El siguiente paso fue acudir al EU Profiler, test originalmente pensado para las elecciones europeas pero que incorpora también otros partidos que no forman parte del arco parlamentario europeo. Bastante bien diseñado, con preguntas variadas y una escala graduada de acuerdo/desacuerdo. Los resultados fueron estos:

 

EUProfiler1


Análisis comparativo con el partido más próximo.

EUProfiler2


Porcentaje de concordancia con los diferentes partidos (en mi caso el PP ni siquiera aparece).

EUProfiler3


Análisis de la posición respecto de los diferentes partidos, teniendo en cuenta todos los parámetros (casillas marcadas a la derecha).

 

Por último hice una visita a elecciones.es, una aplicación lanzada para las elecciones catalanas y que espero que sea mejorada en muchos aspectos para futuros comicios. 20 preguntas en las que solo puedes contestar sí, no o saltarte la pregunta. Floja, pero algo es algo. Los resultados tampoco permiten mucho análisis, así que solo sale una “foto”:

eleccions1


Análisis de la posición respecto de los diferentes partidos.

 

Vale. Ya he respondido un montón de preguntas y resulta que todo indica que debería votar ICV-EUA. Pues venga. Si lo dicen en intenné será que es verdad, ¿no?

Me gusta Joan Herrera, de ICV-EUA, por una razón muy simple: cuando le escucho hablar no tengo la impresión de que me esté tratando como a un imbécil, y eso es mucho más de lo que se puede decir del resto. Vale, su tono no me entusiasma, pero prefiero esa actitud semienfadada y ese puntito de ex monaguillo rebotado a las habituales sonrisas falsas, o las proclamas incendiarias patrióticas (del signo que sean). Y confío en él, no me digáis por qué. Me parece un tipo de fiar. Quizá no reúne todos los requisitos que pedía en las anteriores elecciones europeas, pero se acerca mucho, y los demás candidatos no pasan ni el primer requisito.

Pero tengo un dilema: no voto a Herrera, sino a la lista de ICV por Girona, y Boada no es que me entusiasme, la verdad. Sinceramente, no me inspira la mitad de confianza que Herrera, y eso sí es un dilema. ¿Les doy mi voto sabiendo que no voto al candidato que me gustaría sino a un tipo en quien no confío?¿Me abstengo como he hecho hasta ahora propiciando con ello la subida de la derecha?

 

Creo que esta semana que viene voy a tener que reflexionar seriamente. Se admiten sugerencias en forma de: jamón pata negra, recalificación urbanística, prebendas varias, Dom Perignon, concesión administrativa a coste cero, viaje de investigación sociológico a Bora-Bora, etc.