Pages

Saturday, 19 November 2011

Mi dinero, mis reglas.

Fue Jorge Galindo (@JorgeGalindo; http://jorgegalindo.es/en/), en el encuentro con Benach, quien me abrió los ojos: Los “mercados” eres tú, si tienes 1000 euros en un fondo de inversión o en acciones.

Me cayó bien de golpe. Cosas que pasan en las relaciones humanas, mira tú. Le sigo porque tengo la sensación de que sabe mucho de economía y me parece un tipo sensato y divertido. Y, como dice Guillem Martínez, si no es divertido no es revolucionario.

(Por cierto, mis gracias a ambos por lo mucho que estoy aprendiendo. Os recomiendo encarecidamente que les sigáis.)

En el último post os animaba a sacar el dinero de los fondos de inversión, y el comentario que dejó mek hacía referencia a que el dinero es miedoso.

Discrepo de esa idea. El dinero no tiene nada que no tenga quien lo posee. El dinero no es un ente inanimado. El dinero es lo que cada uno de nosotros quiere que sea y, por tanto, dice mucho de nosotros la manera en cómo lo usamos.

Así que basta ya de hablar de los mercados y olvidarnos de lo que hacemos cada uno de nosotros con nuestro dinero. Si tienes dinero en un fondo de inversión del BBVA has de saber que muy probablemente estás invirtiendo en armas. Si inviertes en Caixabank es más que probable que tu dinero sirva para que sigas pagando peajes.

Has de saber eso, porque nadie te ha obligado a invertir ese dinero y, por tanto eres tan responsable como el primero. Ya basta de señalar con el dedo criticando a los bancos mientras no dices ni pio sobre los intereses que te reportan esas inversiones. Aunque sean ridículos, tú estás financiando a esos bancos. A eso se le llama hipocresía.

Como alternativa, pues puedes financiar nuevos proyectos, o hacer de pequeño inversor con alguien que empiece y necesite un empujoncito. Invertir en cosas que se produzcan, que se fabriquen, que se puedan tocar, usar; que sirvan para construir otras cosas, para comer, para jugar.

Me dirás: “ya, y si después no funcionan, pierdo esos 1000 euros”. Te aconsejo que antes de decir eso pienses en cuánto tasó el banco la casa en la que vives, y si crees que realmente vale ese dinero. También te invito a que revises si la inversión de esos 1000 euros está asegurada por tu banco o si los tienes en un fondo basura en el que puedes perderlos como muchos perdieron al principio de la crisis. Y algunos lo perdieron todo.

Estoy seguro que cualquiera que necesite ese dinero y se lo prestes no te olvidará jamás. Dudo que ningún banco se acuerde de ti, por esos 1000 euros. Pedirle dinero a un banco puede ser un mal necesario e ineludible; prestarle tu dinero te convierte en su cómplice.

No te voy a decir lo que tienes que hacer con tu dinero, faltaría más. Solo te sugiero que, la próxima vez que critiques algo, te asegures que tú no tienes nada que esconder al respecto. Como el dicho inglés, en la versión de Mark Knopfler: “When you point your finger ‘cause your plan fell through you’ve got three more fingers pointing back at you”. Si decides seguir con tus inversiones, y tienes todo el derecho a hacerlo, solo te pido que lo tengas en cuenta cuando te quejes. Y que no te lo tomes a mal cuando la gente te critique, al fin y al cabo ellos también tienen todo el derecho a hacerlo.

Creo que es hora de que todos, absolutamente todos, empecemos a ser responsables por lo que hacemos, que es muy fácil acusar y quejarse, pero eso jamás ha solucionado nada.

Y para quiénes no me conozcan: la respuesta es “no”. No puedo permitirme ni siquiera una inversión de 1000 euros y en cuanto haya saldado mis deudas con el banco en el que estoy desde hace 16 años os prometo que me paso a un Triodos Bank, por poner un ejemplo.

Wednesday, 16 November 2011

¿Elecciones?¿En serio?

No sé ni como plantear el post, de verdad. Estas elecciones me parecen las más surrealistas de mi vida. La gente sabe que el modelo partitocrático heredado de la transición no funciona, pero sigue habiendo mucho miedo, porque se ha vendido durante todo este tiempo la patraña de que teníamos una transición ejemplar, que éramos una democracia consolidada y toda esa retahíla de mentiras asociadas.

Me parecen surrealistas porque después de todas las protestas y los movimientos ciudadanos reclamando, exigiendo (que no pidiendo, y es un detalle importante) un cambio en las maneras de hacer, los partidos políticos siguen sordos. Quizá tenga que ver que les deban tanto dinero a los bancos, quizá tenga que ver que los partidos sean mangoneados por esos fontaneros que no sabrían hacer nada más y que se resisten a que su modo de vida se acabe. Lo que sí sé es que quienes detentan el poder (político, económico,..) en este país aún no tienen miedo; aún creen que lo pueden volver a maquillar y vendérnoslo como algo nuevo, sin que nada cambie. Lo triste es que hasta que no tengan miedo de verdad las cosas no cambiarán.

Sea como sea, hay unas elecciones, y de nuevo la sempiterna pregunta: voto o no voto. Y si voto, ¿á quién?

Ya os lo adelanté: voy a votar. Y no os voy a hacer esperar: votaré a Iniciativa per Catalunya-Verds. Así no tenéis que seguir leyendo si no queréis. De nada.

Bueno, de hecho votaré a Joan Coscubiela. Le pregunté vía twitter por qué debería votarle a él en vez de abstenerme, pero hasta la fecha aún no me ha respondido. Se la mandé porque sabia que su cuenta la lleva él, y no un “equipo” con quienes no tengo nada que debatir. Imagino que estará muy ocupado para responder, pero le agradecería que lo hiciera. Le voy a votar igual, le voy a dar mi confianza, pero me interesa conocer su respuesta.

No ha sido fácil decidirme, la verdad. Sigo creyendo que el sistema no funciona, y temo que votando estoy dando argumentos a los de siempre para que se mantengan en sus trece. Pero tampoco me apetece quedarme parado viendo lo que va a caer.

Seamos serios: no voy a votar a un PSOE que ha estado haciendo política de derechas, por mucho que me digan ahora que no se puede salir de la crisis dejando a la gente atrás. Pues hasta ahora no han hecho nada por evitar que muchos cayeran. Entiendo que el paro no es tan fácil de resolver, pero tenían ustedes en sus manos la posibilidad de aprobar una ley que permitiera la dación en pago y evitara tanto los desahucios como condenar a la pobreza a miles de familias durante una generación… por lo menos. Podían, pero no lo hicieron. No tienen ustedes credibilidad.

Tampoco voy a votar al PP. Su política de liberalizar el suelo y alicatar las playas inició la burbuja inmobiliaria y no han aportado ni una sola idea para salir de la crisis, salvo más liberalización. Además, su altura de miras queda clara cuando han desgastado todo lo posible al gobierno del Estado sin importarles si eso pasaba factura al propio Estado.

A CiU tampoco les votaré jamás. Llevan años vendiéndose al mejor postor y en Catalunya ya estamos viendo cuál es su receta para salir de la crisis: desmontar la educación y la sanidad públicas para favorecer la privada. Es lo que tiene el 3%, que hay que devolver favores para poder seguir cobrando, que hay que mantener el partido. O los partidos.

ERC-Reagrupament. Lo siento, pero no. No dudo que estén muy bien preparados, que sean grandes políticos y mejores personas, pero es que no me ofrecen ningún tipo de credibilidad. Y veo venir que harán un acercamiento a CiU a la mínima, con el consiguiente cisma interno. Carod, Ridao, Benach. Esos me parecen creíbles. Desde que a Puigcercós le dio por el enésimo golpe de estado interno las cosas han ido de mal en peor en lo que a credibilidad respecta.

Sobre Ciutadans, UPyD y demás partidos no me voy a extender. Ni me he preocupado en mirarlos, porque me parecen películas de serie B. O peor, las que suele poner Zalo cuando le salta la vena freak (Zalo, si lees esto que sepas que te aprecio igual y que seguimos teniendo pendiente una de galletas y una salida con cervezas. ¿Amigos?).

¿Por qué voy a votar a Coscubiela? Porque le creo. Suena ingenuo, lo sé, pero es que al resto no les creo ni harto de vino. Creo que ICV es el único partido (en Catalunya, que es donde voto) que está por la labor de asumir el cambio de sistema que se requiere, que tiene una propuesta de modelo económico que no pasa por inclinarse ante los bancos, que no habla de recortes una y otra vez, sino que propone la alternativa de subir impuestos.

Le voy a votar porque el momento requiere más política que nunca, no gestores del voto ni especuladores del statu quo. Quiero que no se recorte un ápice el estado del bienestar, que no se desmonte una sanidad pública ejemplar (herencia del gran, enorme Ernest Lluch, entre otros) para favorecer los bolsillos de los inversionistas en las mutuas, que la educación no se convierta en un instrumento de segregación económica y social.

Le voy a votar porque los directivos de bancos rescatados con dinero público se llenan los bolsillos sin atisbo de rubor en sus rostros mientras cada día hay más y más gente rebuscando en los contenedores de basura algo que llevarse a la boca con la cabeza y la cara cubiertas por vergüenza a que les reconozcan. Le voy a votar porque no soporto ver a esos directivos y a muchos otros sonreír obscenamente en público mientras los cada vez más numerosos afectados por la crisis han de llorar a escondidas.

¿Suena demagógico? Quizás, pero creo firmemente que si hay algún partido capaz de dar un golpe de timón y llevarnos a un sistema más equitativo, más democrático, es ICV. Y si viviera allende el Ebro, probablemente mi opción sería Equo.

No pretendo convencer a nadie, que ya sois todos mayorcitos. Ni siquiera voy a decir que vayáis a votar, que es muy importante y todas esas mentiras y chantajes emocionales que sueltan desde la transición. Solo os voy a decir que hace falta más política que nunca, porque hasta ahora lo único que ha habido es una pura y dura especulación: de los bancos y corporaciones con el dinero y de los partidos con el voto.

Sí os voy a pedir una cosa, y solo una. Si tenéis dinero invertido, sacadlo. Cuando os hablan de los mercados, eso que nadie sabe qué es… Sois vosotros, que habéis comprado 1000 euros en deuda de la Generalitat, o acciones de Movistar, o vuestro amigo el del banco que os ha dicho que pongáis el dinero en no-sé-que-sitio que es muy seguro , o en el fondo de inversión que os dan un televisor si lo tenéis durante dos años y no tenéis ni idea de en qué lo están invirtiendo. VOSOTROS sois los mercados, especulando con vuestro dinero. Os están comprando por muy poco dinero, pero el precio lo pagamos todos. Y muy alto. Sacadlo e invertidlo en cooperativas, convertíos en inversores privados para nuevas empresas. Poned el dinero en cosas que se produzcan, y no en especulaciones financieras que solo sirven para llenar los bolsillos de unos cuantos al precio de arruinar a muchos.

 

Y, sea lo que sea, sed todo lo felices que podáis.

Tuesday, 15 November 2011

Este blog era mío, ¿no?

Lo sé. Tenéis razón, así que no voy a perder el tiempo disculpándome por no escribir en mucho tiempo.

Me ha pasado lo que a los aprendices de pasteleros: el primer día el jefe les dice que pueden comer cuantos pasteles y dulces quieran. A los 3 meses ni los prueban, porque los han aburrido. Pues lo mismo pero con las herramientas tecnológicas. Me pasé de rosca y necesitaba digerirlo.

Bueno, eso y que descubrí que me pasaba más tiempo trasteando que reflexionando. Vale que en mi vida no pasaban cosas interesantes (ni pasan, todo sea dicho), pero es que ya ni miraba alrededor, ni me fijaba en el mundo.

Resumiendo: no escribía porque no sabía de qué escribir.

Han pasado y pasan cosas. A saber:

Vacaciones en Andalucía. Tenía pensado escribir un post como el de Ámsterdam, pero me temo que será algo muy corto, porque por alguna razón lo he ido postergando y ahora me falla la memoria.

Las consecuencias de la crisis. Tengo la sensación de estar asistiendo a algo importante y sin saber muy bien por qué no hay manera de que me ponga a reflexionar sobre ello. Y no es que no me importe el asunto, no.

Elecciones. Bueno, es consecuencia de la crisis, para qué negarlo, pero algo tendré que decir. O no. Total, tampoco suele servir para mucho.

Pues eso, que si todo va bien y no se rompe nada, en un par de días empezaré a escribir de nuevo.

Ahora que llego al final del post me doy cuenta de que quizá la causa de que no reflexione es que no escribo, que no ordeno mis pensamientos. Y yo soy muy caótico, ya lo sabéis. Además, como para algunas cosas soy muy, pero que muy… Vaya, ahora no sé lo que iba a decir… ¡Ah, eso! Despistado, soy despistado. Pues eso, que como para algunas cosas soy muy despistado y un tanto dejado, pues al final todo queda manga por hombro y la casa sin barrer. Que, por cierto, necesita un repaso el pasillo, porque las pelusillas empiezan a hacer carreras a ver cuál llega antes al salón.

Thursday, 15 September 2011

Tiempo de silencio

Ni Twitter, ni Facebook, ni Google+. No he usado nada de eso en varios días. Semanas, tal vez. Y del blog mejor ni hablar, que han sido casi dos meses.

Creo que había llegado a un punto de saturación. Después del entusiasmo inicial, de meses de no parar buscando esto y aquello, entendiendo cómo funcionaba, me ha dado el bajón.

Y, también, necesitaba un tiempo de silencio. Llegué a tener la sensación de que escribía/twiteaba/lo-que-sea casi por inercia, a veces sin reflexionar sobre el contenido, las formas o la oportunidad.

Tampoco he leído demasiado en este tiempo, y lo noto ahora, porque me cuesta encontrar las palabras adecuadas para escribir este post canijo.

Aprovechando que empieza el curso voy a tener que ponerme deberes.

Gracias por haber entrado de vez en cuando a ver si había novedades. Sois un encanto.

Thursday, 21 July 2011

Política 1.5 #REgenerem

Ernest Benach se ofreció a debatir sobre la regeneración política y democrática. Era un encuentro al estilo Beers&Politics o similares, salvo con, a mi entender, una novedad: no solo había consultores, asesores o analistas políticos, politólogos o blogueros políticos; también había gente normal, entendiendo por normal aquellas personas que no participan de manera directa de la política, que no se ganan la vida con ella, pero que la sufren como todos. Personas que tienen ganas de hacer política, que les interesa, pero que no siempre disponen de la oportunidad de hablar y ser escuchados por gente que sí la vive, que sí tiene impacto en el qué, el cómo, el dónde y el cuándo de la política.

(Previa: siempre he tenido en alta consideración a Ernest Benach. No hablo de su militancia en ERC (que desconozco), sino de él como político, en el mejor sentido de la palabra. Como President del Parlament de Catalunya creo que modernizó la institución, la abrió a las nuevas tecnologías y ejerció de una manera justa y ecuánime su presidencia. Me inspira confianza y respeto, y no es la primera vez que lo digo)

Por desgracia, problemas de salud y de climatología provocaron varias bajas de última hora. Aún así, nueve personas sentadas alrededor de unas mesas, dispuestos a hablar, pero también a escuchar. Lamento no haber tomado todas las notas que hubiera querido (cosas de la novedad y de las ganas). Si en algo estoy equivocado, mis disculpas (y, por favor, corregidme)

El análisis de situación de Ernest Benach fue contundente. En su opinión, se han dado unas condiciones que han propiciado una tormenta perfecta, políticamente hablando:

Una crisis económica galopante que todo lo impregna y que actúa como detonante de un malestar ya existente.

El funcionamiento de los partidos políticos, tanto desde el punto de vista de organización interna, como de comunicación o de transparencia económica. Incidió especialmente en el hecho de que son estructuras creadas en la sociedad industrial, como los sindicatos, pero que no han variado demasiado en todo este tiempo, y ahora se encuentran con que la sociedad del conocimiento y la información tiene otros esquemas, otras maneras de (inter) actuar a las que los partidos aún no han sabido adaptarse.

Un sistema de representación válido hace 30 años, pero más que discutible actualmente. Sin revisión de las leyes electorales, los partidos, que nacieron como instrumentos para la participación política, se han convertido en estructuras de poder, y la consecuencia ha sido la perversión del sistema hasta el punto que parece que el único objetivo (especialmente en los partidos mayoritarios) sea gestionar el poder, bien sea para alcanzarlo o para mantenerlo.

Degradación del sistema de valores de la sociedad. Vivimos en una sociedad infinitamente más egoísta, menos solidaria, en la que priman los intereses particulares por encima de los comunes, en la que no se aprecia el valor intrínseco de las cosas: la educación, el esfuerzo, el trabajo, etc.

Respecto a las posibles soluciones, lamentó que los partidos no parecen ser conscientes de la necesidad de cambios urgentes, de la demanda de la sociedad por que sus reclamaciones sean mucho más que meramente escuchadas.

En el debate propiamente dicho se echó de menos mayor participación desde el otro lado de la “brecha digital” (la mayoría de los presentes estamos en lo que yo llamo la “trinchera digital”). En este sentido, las bajas 1.0 se notaron, aunque me llevé una muy grata sorpresa: mi padre (sí, invité a mi padre; no creo que eso sea nepotismo), un tipo que ha tenido que callar durante muchos años, que las ha visto de muchos colores y que, pese a la edad, tiene una mente muy abierta, soltó una de las frases más interesantes que he oído en mucho tiempo y que refleja en buena medida, a mi parecer, el hartazgo y la desidia que ha generado la clase política: “En cada campaña electoral, cada cuatro años, nos prometen exactamente lo mismo que en la anterior. Entonces, ¿qué han estado haciendo los últimos cuatro años?”. Por un momento me recordó “El día de la marmota”, esa película en la que el protagonista vive en un bucle hasta que, por fin, consigue hacer las cosas bien.

Las intervenciones, en general, estuvieron más centradas en el diagnóstico, salvo alguna intervención referente al sistema electoral. El pronóstico y el tratamiento, bien por falta de tiempo, por evitar ahondar en el pesimismo o por la necesidad de compartir el malestar y desahogarse, quedaron un tanto aparcados.

Como primera toma de contacto puedo considerar este primer encuentro como positivo, si bien reconozco que fui un anfitrión pésimo. Cosas de ser nuevo en estas lides y de no estar acostumbrado a este tipo de actos.

Me gustaría agradecerle especialmente a Ernest Benach su excelente disposición a hablar, a escuchar, a compartir. A todos los presentes, su entusiasmo y su colaboración a la hora de acudir y participar (algunos vinieron de lejos). A Quim, del Bar Catalluna, que muy amablemente nos dio cobijo en su local. Y mi más profundo agradecimiento a Xavier Peytibi, sin cuya ayuda a un novato desconocido como yo le hubiera sido imposible organizar algo así.

 

Tengo ilusión por intentarlo de nuevo, con otros invitados, con menos nervios. Creo que la política 2.0 está aquí para quedarse, pero la mayoría sigue estando en la 1.0. Habrá que tender puentes, buscar vías de comunicación nuevas, intentar nuevas maneras de hacer política.

Porque esto solo se arregla con más y mejor política. Y la política la hacemos entre tod@s.

Saturday, 9 July 2011

Hell’s (jingle) bells

“Si no vives como piensas acabas pensando como vives”

Esta frase de Rubalcaba, leída después de una conversación que he tenido esta mañana, me ha hecho reflexionar.

Según parece, el diablo nos llevará a todos. Hay quien prefiere que le pase a recoger en un Rolls Royce.

Sinceramente, creo que si el diablo te lleva es que algo le debes, que algo pactaste con él. Y aunque te venga a recoger en un Rolls Royce, no disfrutarás del coche ni del viaje.

Hasta ahora me ha ido relativamente bien: el diablo no se ha interesado por mí, así que aún puedo vivir como pienso… hasta cierto punto. Y disfruto compartiendo trayectos en mi moto, que no es una Harley precisamente.

Me han llamado romántico, pero ha sonado a ingenuo, iluso, estúpido, outsider.

Me ha dolido, para qué negarlo. La verdad, a veces, duele. Vivir también.

Y me he lanzado con mi estúpida y romántica alma libre de hipotecas a vivir un día más en estos tiempos tan locos como interesantes.

 

…Cause fire is the devil’s only friend.

Sunday, 3 July 2011

Si vis pacem…

Un político conocido que acepta debatir, charlar, discutir, de lo que sea (regeneración política y democrática), con quien sea (hasta un cierto punto), dónde sea, y así lo plantea a un ciudadano desconocido. Sólo una condición: que quienes asistan participen, y no se queden escuchando.

A veces suceden cosas así, aunque a muchos les parezca mentira. No debería ser sorprendente, pero lo es porque hemos llegado a un punto en el que algunos políticos se creen una casta aparte, y la mayoría de los ciudadanos hemos delegado tanto en ellos que creemos que están por encima del bien y del mal y, sobre todo, que están por encima de nosotros. Entre unos y otros hemos creado ese círculo vicioso; todo somos responsables.

Las oportunidades hay que aprovecharlas, y eso es lo que pienso hacer (lo que estoy haciendo). No puede ser que nos quejemos eternamente de que los políticos no escuchan y cuando la posibilidad de debatir es cierta y palpable nos acochinemos en tablas. Hay que hablar, sí, pero también escuchar. Sin miedo, sin prepotencia, sin acritud. Con ilusión, con alegría y con espíritu constructivo.

¿Lo que se hable servirá de algo?¿Cambiará alguna cosa?

Pues no lo sé, la verdad. Lo que sí sé es que, para que algo cambie, se tiene que hablar, se tiene que hacer algo.

Ya vale de pedir responsabilidades. Es momento de asumirlas.

Prometo contaros cómo ha ido.

Wednesday, 15 June 2011

Vergüenza y dignidad.

Parc de la Ciutadella. Junto con el castillo de Montjuic, los símbolos máximos de la represión en Barcelona. Que sea la sede del Parlament de Catalunya era todo un logro: transformar un espacio de vergüenza en algo digno. De símbolo del atropello a las libertades vergüenza a símbolo de la concordia y el diálogo.

No podía ser tan bonito, no.

Me he mirado lo del movimiento de los “indignados” con cierta distancia, para no quemarme, pero lo de hoy ha sido demasiado.

Como previa, que conste que me parece vergonzoso que se señale, amenace, insulte o coaccione a cualquier persona. Esto vale para el alcalde de mi pueblo, para el de Madrid y para los diputados del Parlament, pero también para los parados que han de aceptar condiciones laborales degradantes, las personas de la tercera edad acosadas por inmobiliarias y muchos otros casos que no salen en las noticias diarias y que no tienen a un ejército de policías o de medios de comunicación (voceros y palmeros incluidos) para defenderles.

Para empezar, no son “indignados”, sino que están indignados. Son ciudadanos y ciudadanas que están hasta las narices.

Los políticos han tenido tiempo de reaccionar, de tomar decisiones y entender que no es un movimiento político al uso. Pero siguen con su marco de referencia decimonónico o, a lo sumo, del siglo XX. No se enteran.

Eso sí, repiten por activa y por pasiva que solo se pueden hacer cambios por los conductos democráticos. Es decir, lo de siempre. Si lo entiendo bien, los cambios que hay que aplicar los tienen que decidir ellos, que por algo son los representantes legales y legítimos de la ciudadanía. Y que si quieres algo, pues que votes. Siguen asociando la ciudadanía con votar, pero tienen las narices de impedir que salgan a la luz los nombres de quienes han evadido capitales y han dejado de pagar impuestos, probablemente con delito fiscal incluido. Y tampoco han tenido narices de plantarse y votar a favor de la dación en pago de las hipotecas.

Entonces, si lo entiendo bien, ¿a quiénes sirven estos perros?

Se les llena la boca a los políticos (y a muchos voceros que se llaman periodistas) con lo de la legitimidad, el secuestro de la democracia y otras lindezas. A ninguno de ellos les he visto protestar cuando los “mercados”, eso que nadie sabe qué es y que no son elegidos “democráticamente” por nadie son capaces de manipular economías hasta hacer saltar gobiernos. Ni tampoco les oigo criticar a las agencias como Moody’s y demás, que pueden tumbar una economía. Es más, les pagan por ello… ¡a unos “profesionales” que no vieron venir la gran crisis!

He oído estupideces del tipo “a los indignados sólo les falta vestir de pardo y marcar el paso de la oca”. Comparar esos sucesos con la Kristallnacht me parece demasiado atrevido, entre otras cosas porque también se puede decir, ya puestos a hablar de legitimidad política, que Hitler llegó al poder gracias a las urnas.

He oído también de manera recurrente que “la ley se tiene que cumplir y acatar. Impedir el acceso de los diputados va contra la ley”. Una lástima, de verdad, que aún no hayan entendido que la gente (la que está hasta las narices, hasta el cuello y más arriba) no pide más leyes, sino justicia. Y cuando no hay justicia no hay paz.

Algunos diputados, incluyendo al President de la Generalitat y a la Presidenta del Parlament, han tenido que entrar en helicóptero (pagado por todos, claro. Ya no les basta con coche oficial; ahora sí que están por encima del bien y del mal. Literalmente), porque el parque había sido cerrado a cal y canto por los mossos el día anterior, pero olvidaron que también se puede aislar un castillo: si te encierras dentro, procura no olvidarte nada fuera. En Roma lo hacen de vez en cuando: se llama cónclave y sirve para que nada cambie.

La Presidenta del Parlament, Núria de Gispert, ha tenido la desfachatez de pedir a la sociedad catalana que “les dé la espalda”. Es comprensible: lleva tanto tiempo dando la espalda a la sociedad catalana que no se entera de nada. ¿Quién se ha creído que es?

Tampoco faltan quienes dicen que “la democracia se ha ganado por la lucha de nuestros padres y ha costado mucho como para perderla”. Y esas mismas voces son las que la están dejando pudrir, porque de democracia le queda el nombre y se ha convertido en una especie de partidocracia, y los partidos acaban gobernados por los más mediocres, que suelen ser quienes menos escrúpulos tienen. Solo un pequeño detalle: el dictador murió en la cama.

Al principio preguntaba a quiénes sirven esos perros. Aznar está en Endesa , Felipe González en Gas Natural Fenosa (ambas fuertemente participadas por bancos). Pedro Solbes se acaba de incorporar a Barclay’s Bank. Y así una larga lista de “ex”, con cargos nuevos en premio a los servicios prestados. A esos amos sirven los perros.

Artur Mas dice que es “intolerable” la actuación de los “indignados”. Felip Puig ya ensaya con la porra y las escopetas de bolas de goma. Los mossos siguen sin llevar identificación. Representantes políticos de cualquier signo dicen que así no se pueden hacer las cosas. Todos ellos han olvidado a Juvenal (dudo que los mossos siquiera hayan oído hablar de él). Pues bien, ahora ya saben la respuesta: la ciudadanía. Es la ciudadanía quien vigila a los vigilantes.

Creo que Guillem Martínez tiene razón: algo está cambiando. La cultura de la transición hizo mucho, muchísimo daño. Y los primeros en aprovecharse han sido los partidos, que siguen manteniendo su statu quo, haciendo oídos sordos a lo que pide y demanda una sociedad mucho más avanzada que ellos. Ellos solo hablan, dicen que buscan, pero lo que hacen es marear la perdiz para que nada cambie, entendiendo por “nada” lo que a ellos les interesa.

Han tenido tiempo y oportunidades para valorar lo que estaba pasando, para actuar en consecuencia a los tiempos y a las necesidades de la sociedad, pero han preferido seguir como siempre. Lo más triste de todo es que ha hecho falta unos hechos lamentables para que se den cuenta de una puñetera vez, pero tampoco ha servido de nada. Si eres pacífico, te ignoran, te menosprecian y te insultan. Si usas la violencia, entonces te deslegitiman. Y tipos así son quienes se postulan como únicos y verdaderos representantes legítimos. Ciegos, sordos y mudos. Y tontos, muy tontos.

 

Estoy casi seguro de que no acabará bien, pero espero y deseo que el susto que se han llevado hoy los diputados les haga pensar muy seriamente antes de ponerse a tomar decisiones futuras. Ellos llevan años robándonos la ilusión, los votos y la dignidad política. Hoy les han robado el sueño; la dignidad no la han tenido jamás.

Friday, 27 May 2011

Cobardes

Los Mossos d’Esquadra renacieron de la mano de CiU. Se les dio de todo, privilegios incluidos. Y cuando llegaron los que intentaron recortar esos privilegios, los Mossos actuaron como lo que son: la policía política de CiU.

El Govern (pero también Hereu y Trias) se ha escudado en la posible celebración en Canaletes del título del Barça, y después se ha sacado de la manga lo de la “salud pública” para entrar a saco y sin pomada, ROBAR las pertenencias de los acampados y usar a sus perros de presa para pegar a gente que simplemente se manifestaba de manera pacífica. Impidiendo el acceso o salida de los camiones de basura, sí, pero pacíficamente. Si ese es su concepto de democracia y su manera de “limpiar” la plaza, la ciudadanía deberá optar por otros métodos para limpiar la política: en vez de votar, lincharles públicamente en la plaza.

El Barça, su Junta directiva, han permanecido callados como una puta en Semana Santa. El Govern los ha usado de escudo y ellos no han sabido posicionarse. Bastaba con un simple “pedimos que, por una vez y dada la excepcionalidad, la gente lo celebre en Arc de Triomf” que por algo se ha montado dispositivo allí. Pero no. Han jugado al tan catalán juego de “la puta i la Ramoneta”.

Hace un par de años sucedió algo similar, y le costó el puesto a Rafael Olmos. Espero y deseo que le cueste lo mismo a Manel Prat, por lo menos.

Pido lo mismo que pedí hace dos años: dimisión de Manel Prat (si le acompaña Felip Puig, mejor), y esta vez también pido que cesen y procesen a los policías que se han pasado con la porra. No vale lo de obediencia debida; son bestias y quizá así aprendan. Y si al Conseller Puig le da por defenderles, que le procesen también. ¿Mossos heridos? Como no fueran alérgicos al polen de las flores que les ofrecían… O quizá a su propia mala leche, que la sudan y les produce prurito. ¿Proteger y servir? Solo protegen sus intereses y sirven a sus amos, los que les hicieron crecer, les arrullaron, les amamantaron e hicieron crecer a la bestia. A los bestias.

Por primera vez en mi vida, y con toda la tristeza, deseo que el Barça no gane la final. Quizá así se vea que hay cosas en la vida que son importantes, pero otras son esenciales. Si ganan, que se abstengan de la rúa; que se queden en el Estadi y nos ahorren la pasta del dispositivo policial. Su Junta directiva ha quedado retratada: ¿esos son los valores que tanto pregonan y de los que presumen?¿Tantos años de presumir de ser “més que un club” para esto?

 

Son todos, todos, unos cobardes. No se merecen nada salvo todo el dolor del mundo y el más profundo desprecio. Me producen asco y mucha, mucha rabia.

Que les jodan.

Thursday, 19 May 2011

#Guixols

He seguido el último debate municipal. Me hubiera gustado estar allí, pero no se puede tener todo, así que me conformo con seguirlo en internet. Por radio y por Twitter. Divertido y enriquecedor compartir opiniones con @Festi_guixols y @xgorro. He echado de menos a @xroca y a @DonAire.

Y esto me ha llevado a pensar en el uso de las redes sociales que han hecho los candidatos. Como hacer un análisis exhaustivo me llevaría días he decidido centrarme en sus cuentas de Twitter. Bueno, y que estoy un poco vago y me gustaría tener el post antes de que salgan los resultados. Además, seguro que otros conocen más y mejor que yo las redes sociales y pueden hacer una crítica más ajustada a la realidad y con mayor fundamento.

De entrada, disculparme porque no he conseguido encontrar las cuentas de las candidatas de SI y del PP. No sé si es que no tienen o es que no las he buscado suficientemente bien.

Aquí va mi pequeña aportación (por orden de antigüedad en la red):

@carlesmotas: 62 tweets desde el 19 de diciembre. Sigue a 21 y tiene 77 seguidores. 6 listas. Básicamente lo usa como herramienta de propaganda. Escasos los comentarios personales, y el uso intensivo es casi exclusivo a modo de reportaje de lo que hace la brigada de obras asfaltando calles a última hora. Creo que no he visto ni un solo hashtag, lo cual dice bastante. Muy, muy irregular en el uso: o no dice nada en días o te satura el TL.

@pere_albo: 125 tweets desde el 31 de enero. Sigue a 331 y tiene 204 seguidores. 15 listas. Bien asesorado en el uso, supongo que por compañeros que llevan mucho tiempo en ello. Eso sí, la mayor parte de comentarios son de índole político. Tan pocas fotos que me pregunto si tuitea desde el móvil alguna vez. Sin críticas abiertas a otros candidatos, imagino que porque otros son los que disparan munición de calibre grueso.

@joanalfons: 25 tweets desde el 3 de febrero. Sigue a 104 y tiene 87 seguidores. 9 listas. Uso más bien escaso, y me consta que tiene quien le asesore bien, así que supongo que no se siente a gusto. Un uso muy centrado en el perfil político y casi ningún comentario de tipo personal.

@jfdezbort: 257 tweets desde el 18 de febrero. Sigue a 112 y tienes 72 seguidores. 5 listas. Como el caballo de Atila. Si no ha fundido la conexión será de milagro: fotos, vídeos, enlaces, hashtags y más tweets que el resto de los candidatos juntos. Predominan los de carácter político, pero abundan los personales, e incluso alguno frívolo, lo que deja muy claro que se siente cómodo. En las formas, quizá el más agresivo en los comentarios hacia otras opciones políticas, en algunos casos en demasía, aunque en la recta final parece haber echado el freno, centrándose en sus propuestas.

@jordivilavila: 15 tweets desde el 3 de mayo. Sigue a 27 y tiene 41 seguidores. 2 listas. Ha llegado tarde y aún no le saca partido. Quizá se ha apuntado por no quedarse atrás, pero no le veo demasiado cómodo, aunque sus tweets son variados.

La pregunta es: ¿quiénes lo usarán más allá de la campaña como herramienta de comunicación política y de interacción con los ciudadanos? Creo que Jesús Fernández seguirá tuiteando con la misma intensidad, pero tengo mis serias dudas respecto del resto. Pere Albó tiene un buen número de seguidores, pero cabría ver si son mayoritariamente del partido o si tiene calado entre la población. Carles Motas es probable que lo use de manera muy esporádica. Joan Alfons Albó lo usará, pero sólo si es finalmente alcalde; en caso contrario tengo mis serias dudas. Y Jordi Vila me parece que lo aparcará en cuanto salgan los resultados.

Ojalá me equivoque, de verdad. No descubro nada si digo que es una herramienta muy poderosa y que quienes se dedican a la política harían bien de mantenerse conectados y hacer un buen uso. Creo que es mucho menos frívolo que el Facebook (se nota enseguida a quienes tuitean como si colgaran comentarios en su perfil) y permite mantenerse informado de una manera mucho menos agresiva.

Y siento haber sido tan escueto, pero es que tengo prisa, que me esperan en Pl. Catalunya, en la #acampadabcn, con la gente de #nolesvotes, #yeswecamp y #15m, entre otros.

 

Sí, definitivamente, Twitter es un gran invento.

Monday, 18 April 2011

La cera que arde.

Sigo muy por encima la campaña (sí, digan lo que digan ya estamos en campaña) electoral de las municipales en mi pueblo. Twitter ha irrumpido, pero el uso que se le está dando, en general, está más en la línea de “una red social en la que hay que estar porqué está de moda” que el de una herramienta de comunicación bidireccional. En cualquier caso, esperemos que no sea una moda pasajera y que se extienda su uso, también por parte de los ciudadanos.

Pero no quiero hablar de Twitter, sino de Xavi Roca. Por lo que he podido ver, lleva la comunicación de CiU en Sant Feliu, y lo está haciendo muy bien (en mi opinión, claro): mensajes claros, no se hace pesado, retuitea de manera interesante y, lo más importante, ni una sola alusión a los demás (por ahora, ya veremos cuando la cosa se caliente).

Pues bien, a Xavi Roca le “invitaron” a irse de Unió de Joves por manifestarse abiertamente en favor de la independencia de Catalunya, y posteriormente Unió Democràtica de Catalunya (supongo que algún dirigente, claro) le ha vetado para que pueda estar en la lista municipal de CiU.

No conozco personalmente a Xavi y las únicas frases que hemos intercambiado han sido por redes sociales. Me parece un tipo muy válido, independientemente de que discrepemos ideológicamente. Trabaja con ganas, defiende aquello que cree y quiere sin menospreciar a quienes piensan diferente, expone sus argumentos y escucha los contrarios con ánimo de debatir y no de derrotar. Y le pagan así.

Me importa muy poco lo que hagan o digan desde Unió. Creo que dejándole ir se equivocan, pero están en su derecho. Lo que me parece bochornoso, vergonzoso e indigno de un partido que se llama democrático es que le veten para aparecer en una lista. Dicen que es para evitar que haya arribistas que se pasen de un partido a otro de la federación y así puedan escalar puestos en las listas (Lo cierto es que Unió ya tiene demasiados arribistas, empezando por Duran i Lleida, a quien cada día le puede más su afán de poder). ¿Qué mal ha hecho Xavi, salvo defender con honestidad sus ideas?¿Acaso se ha lucrado de manera ilegal, como otros sí han hecho?¿Se ha aprovechado de su cargo para obtener beneficios?¿Ha mentido respecto de su currículum?

Lo que sí me importa y mucho es que el pueblo pierde la posibilidad de elegir a un representante como Xavi, alguien dispuesto a trabajar y que ya ha demostrado que no es el poder ni la poltrona lo que anhela, sino trabajar de una manera seria en política. Me importa que se pierda tanto capital humano, con tanta capacidad y voluntad. Y todo ello por la dictadura de partido. Lo más lamentable es que estoy seguro que no es el único caso que se da, ni en su partido ni en otros. Quizá otras personas han “rectificado” sus declaraciones, se han retractado y así han mantenido su estatus y sus posibilidades intactos. Probablemente todos tenemos un precio, también político, pero Xavi Roca ha demostrado que el suyo es muy alto y que no le van a comprar con fruslerías, y menos con amenazas.

Dos reflexiones. La primera es para los partidos: deberían empezar a considerar qué están haciendo mal, porque se les llena la boca hablando de desafección política de la ciudadanía y quizá el problema es la “infección” partidista de la política. La segunda para los votantes, del partido que sean: deberíamos empezar a pensar seriamente en decirles a todos estos partidos que la política no les pertenece, que son meros intermediarios y que han ido demasiado lejos como gestores. Representar a los ciudadanos ha de ser un honor, y ellos han creído que son una casta especial nacida para detentar poder. Han faltado a sus responsabilidades. Quienes deberían ser meros albaceas se han creído dueños, y actúan como tales. Es hora de ponerlos en su sitio, de renegociar el contrato: o sirven a quienes representan o se despide al intermediario. Al fin y al cabo no son necesarios.

Pero para eso, claro, hace falta que los votantes, del partido que sea, entiendan que no todo vale en política. Y despotricar en el bar está muy bien, pero no sirve de nada si no eres capaz de hacer un pequeño sacrificio y olvidarte de tus propios intereses.

 

Així que, Xavi, tot el meu suport, admiració i respecte. Has pagat un preu alt per defensar el que creus; molt més del que han fet o faran mai molts d’altres que fa anys que ens representen. Mereixes l’oportunitat de representar els ciutadans, perquè has demostrat que ets capaç de marxar, de dimitir. I tant de bo que no hagis de pagar mai més un preu semblant. Una abraçada.

Wednesday, 23 March 2011

A las trincheras de nuevo.

Hola otra vez. Desde Barcelona, la ciudad escaparate.

Llevo muchos días perdido en el bullicio de la mudanza, la vuelta al trabajo y cosas de esas banales que no interesan a nadie salvo a uno mismo. Me he desconectado totalmente del pueblo. No sé si eso es bueno o malo. Simplemente es, y me cuesta digerirlo.

Eso, que estoy en Barcelona, más escaparate que nunca. Sin atisbo de revoluciones, de barricadas o de protestas. La única novedad por aquí es que hay elecciones y parece que estará la cosa reñida. Tengo la sensación de que gane quien gane, la ciudad pierde.

Por lo que respecta al pueblo tengo que decir que me había acostumbrado más de lo que yo creía al paso lento del tiempo, pero que el bullicio y las carreras de la ciudad no me sientan del todo mal. Me sentarían mejor si hiciera un trabajo que me gustase, pero no se puede tener todo.

Echo de menos seguir la campaña electoral en el pueblo. Ya sabéis, la pequeña escala, la política de proximidad y todos esos tópicos. En Twitter tengo una lista sobre la campaña en el pueblo, con gente que están directa o indirectamente implicados.

No me he empadronado aún en Barcelona, y creo que esperaré a las elecciones para hacerlo. De hecho, me importa una mierda quién gobierne esta ciudad en los próximos 4 años: nada cambiará. En cambio, sí me preocupa el pueblo. He pasado dos años allí y he visto cosas que me han dado mucho asquito, políticamente hablando.

Me estoy liando mucho (la falta de costumbre de escribir, o el vicio de no ser concreto), así que voy a ir al grano: esta vez voy a votar en las elecciones municipales. Sí, amigüitos y amigüitas. Yo, el abstencionista impenitente, voy a votar.

Venga, como hoy no he tenido un día demasiado malo, ya puestos os voy a decir a quién votaré, pero antes daré otro rodeo, que hoy me apetece pasear un poco.

Según me he enterado, parece que Amics no se presenta. No voy a decir que sea una gran pérdida para la democracia. Al fin y al cabo no era más que una candidatura unipersonal (como algunas sociedades limitadas) que estaba en el rollo político a ver si pillaba cacho. Como ha visto que no le salían los números el Sr. Luque ha decidido que no le conviene. O eso o que con la crisis le salía demasiado caro comprar votos.

No sé si el PP se presentará. Sea como sea, tampoco me importa. De hecho, me pregunto si le importa a alguien si se presentan o no. Bueno, quizá ahora que no se presenta Amics igual sacaba algún voto. O incluso puede que alguna concejala de TXSF se pasara a esa lista si le hicieran una buena propuesta (lo deduzco de su perfil de Facebook).

A TXSF es imposible votarles. Si sacan más de 3 representantes me sorprenderé. Demasiadas ansias de poder, una deriva excesivamente personalista y un enfoque demagógico y populista. De la política, ni rastro. Probablemente jamás la hubo, pero al menos lo disimulaban. Les pasó algo parecido a aquellos que parecían tontos mientras estaban callados: al hablar despejaron toda duda.

A CiU no hay por donde votarles. Reconozco que no sé la lista que presentan porque ni me he preocupado de conocerla. Sé que Joan Alfons Albó es cabeza de cartel, pero de los teloneros no tengo ni idea. No me cae mal Joan Alfons, y le recuerdo como un veterinario competente y con buen trato (hacia los animales y hacia los dueños), pero hay demasiadas sombras en su marcha precipitada años atrás y hay algo en su rentrée que no me acaba de cuadrar. No votaría ni borracho a CiU (igual lo hice una vez, pero no lo sé) y, aunque no me disgusta en lo personal, mi vocecita interior (la que tenemos todos, no penséis que estoy en un brote psicótico) me dice que no me puedo fiar de Joan Alfons. Así que se queda sin mi voto. Por cierto, atentos a Xavi Roca. Si nadie le pega una puñalada trapera creo que será un excelente político, aunque discrepe con él en muchas cosas de forma y de fondo.

El PSC. ¡Ay, el PSC! No les votaría jamás, pero a Pere sí… aunque no será esta vez. Ho sento molt, Pere. Creo que han hecho un trabajo muy bueno. Tienen un buen cabeza de lista y hay gente competente en ella. También tienen “fontaneros” competentes con quienes no comparto la manera de hacer las cosas, pero que están curtidos en mil batallas y es una manera de hacer política que se estila mucho (demasiado). Les deseo unos buenos resultados, que tienen base para ello.

La gente de ERC me resulta especialmente agradable, al menos la que conozco. Creo que Anna Buxó ha hecho un buen trabajo en su campo, y Jordi Vilà, a quien no conocía antes de volver al pueblo, me ha sorprendido muy agradablemente. Si ERC quieren crecer bien, y no como lo han hecho hasta ahora, deberían darle más campo a gente como él. Claro que entonces le perderíamos para el pueblo. No les votaré, pero espero que sus resultados sean como mínimo tan buenos como hasta ahora.

Bueno, pues ya sabéis lo que votaré. ICV se llevan mi papeleta (aunque sea por correo). He conocido a Jesús Fernández en estos últimos meses, me ha parecido un tipo cabal. También he conocido a otras personas en ICV y creo que pueden aportar mucho, tanto dentro como fuera del consistorio. Soy consciente que no serán la fuerza política más votada, pero espero y deseo que saquen, por lo menos, dos representantes. Siento más aún no poder estar en el pueblo para apoyarles y echarles una mano en todo lo que pudiera, pero les sigo desde la distancia.

Deseo de todo corazón (rojo, y a la izquierda) que el próximo gobierno municipal sea de izquierdas, y que puedan trabajar con la tranquilidad que les han negado las veleidades egocéntricas de unos, las rabietas infantiles de otros y el arribismo de unos terceros. Creo que hicieron un buen trabajo mientras les dejaron. Creo que son gente honesta y que no hay intereses ocultos, algo que no todos pueden decir. Conozco personas en los tres partidos de izquierdas y creo que lo harán muy bien los próximos 4 años.

Sólo espero que la campaña sea limpia, de verdad. Ya sé que la tentación de tratar a los votantes como borregos o tontos útiles es muy grande, y que se tienen muchas ganas unos a otros, pero no todo vale.

Y si el electorado es de los que creen que todo vale para mandar entonces es que me he equivocado de pueblo y se merecen un gobierno tan malo como el que está a punto de dejar la poltrona.

 

No creo que escriba mucho más sobre el pueblo, al menos por un tiempo, así que dejadme deciros que ha sido un placer compartir estos dos años. He conocido gente maravillosa, he aprendido muchísimo y si he tenido que irme no ha sido por gusto. No pudo ser esta vez. Quizá la próxima.

Muchas gracias.

 

Wednesday, 23 February 2011

On the road… again.

Sí, lo sé. Casi tres meses sin decir nada. Tenéis razón. Os lo resumo:

Pasaron las elecciones, me abstuve, ganaron quienes parecía que ganarían y aquí no ha pasado nada.

Pasé mis primeras navidades en familia desde hace.. Jo, no tengo memoria para recordar cuánto, pero creo que las últimas fueron cuando tenía 13 años.

Dado que la Agencia Tributaria me denegó el reingreso por dos veces, decidí montar consulta por mi cuenta. La abrí hace un mes.

Ayer me comunicaron desde la Agencia Tributaria que me readmitían, y que tengo un mes para reincorporarme. El esfuerzo y el dinero invertidos me los puedo comer con patatas.

Soy consciente de la situación económica actual y bla, bla, bla. Sé que en este momento cuatro millones de personas querrían llorar con mis ojos, como dice la madre de un amigo. Aún así no puedo evitar sentir que cada vez que monto el andamio para construir algo nuevo (generalmente porque algo antiguo se ha ido al garete), viene alguien y me lo desmonta. No me da tiempo ni a empezar a construir. Me he hecho un experto en montar andamios, pero no hay manera de construir nada sólido.

En fin, que vuelvo a la Agencia. Después de haber probado las mieles de trabajar para uno mismo estoy seguro de que me va a costar horrores.

Vuelvo, sí, pero con la sensación de que no es lo que me pide el cuerpo y que voy a tener que sacrificar, una vez más, la satisfacción en pro de la seguridad.

Tengo un mes para pensarlo, pero he recordado lo que les suelo decir a mis pacientes: Siempre hay que tomar decisiones y no siempre tenemos tiempo para meditarlas como queremos. Esta es una de esas ocasiones, así que mejor hacerlo rápido.

Pues eso, que me toca empezar a buscar piso en la capital a toque de silbato.

Me había hecho a la idea de estar unos años en el pueblo. Empezaba a tener cierta vida social. Pues nada, de vuelta a las andadas.

Agradezco infinitamente todo el apoyo que he tenido, empezando por mis padres y mi hermano. Sé que no es fácil aparecer después de 20 años en plan “hola, estoy aquí”.

He tenido la gran suerte de recuperar amistades que estaban dormidas, que no desaparecidas. Me han dado cobijo, ánimos y cariño.

He hecho nuevas amistades (y alguna enemistad menor, todo sea dicho), y me han aportado ideas nuevas, me han abierto horizontes y han inspirado más de un post.

No sé si volveré a escribir sobre el pueblo. De lo que estoy seguro es que seguiré las noticias. Quizá solo de reojo, pero las seguiré.

 

Muchas gracias por aguantarme. Ha sido un placer.