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Monday, 18 April 2011

La cera que arde.

Sigo muy por encima la campaña (sí, digan lo que digan ya estamos en campaña) electoral de las municipales en mi pueblo. Twitter ha irrumpido, pero el uso que se le está dando, en general, está más en la línea de “una red social en la que hay que estar porqué está de moda” que el de una herramienta de comunicación bidireccional. En cualquier caso, esperemos que no sea una moda pasajera y que se extienda su uso, también por parte de los ciudadanos.

Pero no quiero hablar de Twitter, sino de Xavi Roca. Por lo que he podido ver, lleva la comunicación de CiU en Sant Feliu, y lo está haciendo muy bien (en mi opinión, claro): mensajes claros, no se hace pesado, retuitea de manera interesante y, lo más importante, ni una sola alusión a los demás (por ahora, ya veremos cuando la cosa se caliente).

Pues bien, a Xavi Roca le “invitaron” a irse de Unió de Joves por manifestarse abiertamente en favor de la independencia de Catalunya, y posteriormente Unió Democràtica de Catalunya (supongo que algún dirigente, claro) le ha vetado para que pueda estar en la lista municipal de CiU.

No conozco personalmente a Xavi y las únicas frases que hemos intercambiado han sido por redes sociales. Me parece un tipo muy válido, independientemente de que discrepemos ideológicamente. Trabaja con ganas, defiende aquello que cree y quiere sin menospreciar a quienes piensan diferente, expone sus argumentos y escucha los contrarios con ánimo de debatir y no de derrotar. Y le pagan así.

Me importa muy poco lo que hagan o digan desde Unió. Creo que dejándole ir se equivocan, pero están en su derecho. Lo que me parece bochornoso, vergonzoso e indigno de un partido que se llama democrático es que le veten para aparecer en una lista. Dicen que es para evitar que haya arribistas que se pasen de un partido a otro de la federación y así puedan escalar puestos en las listas (Lo cierto es que Unió ya tiene demasiados arribistas, empezando por Duran i Lleida, a quien cada día le puede más su afán de poder). ¿Qué mal ha hecho Xavi, salvo defender con honestidad sus ideas?¿Acaso se ha lucrado de manera ilegal, como otros sí han hecho?¿Se ha aprovechado de su cargo para obtener beneficios?¿Ha mentido respecto de su currículum?

Lo que sí me importa y mucho es que el pueblo pierde la posibilidad de elegir a un representante como Xavi, alguien dispuesto a trabajar y que ya ha demostrado que no es el poder ni la poltrona lo que anhela, sino trabajar de una manera seria en política. Me importa que se pierda tanto capital humano, con tanta capacidad y voluntad. Y todo ello por la dictadura de partido. Lo más lamentable es que estoy seguro que no es el único caso que se da, ni en su partido ni en otros. Quizá otras personas han “rectificado” sus declaraciones, se han retractado y así han mantenido su estatus y sus posibilidades intactos. Probablemente todos tenemos un precio, también político, pero Xavi Roca ha demostrado que el suyo es muy alto y que no le van a comprar con fruslerías, y menos con amenazas.

Dos reflexiones. La primera es para los partidos: deberían empezar a considerar qué están haciendo mal, porque se les llena la boca hablando de desafección política de la ciudadanía y quizá el problema es la “infección” partidista de la política. La segunda para los votantes, del partido que sean: deberíamos empezar a pensar seriamente en decirles a todos estos partidos que la política no les pertenece, que son meros intermediarios y que han ido demasiado lejos como gestores. Representar a los ciudadanos ha de ser un honor, y ellos han creído que son una casta especial nacida para detentar poder. Han faltado a sus responsabilidades. Quienes deberían ser meros albaceas se han creído dueños, y actúan como tales. Es hora de ponerlos en su sitio, de renegociar el contrato: o sirven a quienes representan o se despide al intermediario. Al fin y al cabo no son necesarios.

Pero para eso, claro, hace falta que los votantes, del partido que sea, entiendan que no todo vale en política. Y despotricar en el bar está muy bien, pero no sirve de nada si no eres capaz de hacer un pequeño sacrificio y olvidarte de tus propios intereses.

 

Així que, Xavi, tot el meu suport, admiració i respecte. Has pagat un preu alt per defensar el que creus; molt més del que han fet o faran mai molts d’altres que fa anys que ens representen. Mereixes l’oportunitat de representar els ciutadans, perquè has demostrat que ets capaç de marxar, de dimitir. I tant de bo que no hagis de pagar mai més un preu semblant. Una abraçada.