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Saturday, 18 June 2016

La tozuda realidad.

 

 

Voy a votar @EnComúPodem y voy a hacerlo por tres razones.

Una amiga mía va en esa lista.  La aprecio y la admiro mucho. La conocí haciendo política universitaria y desde entonces siempre le he insistido en que debería dedicarse a la política. Pues mira, yo feliz, oyes. Ahora ya sé que voto a una persona por la que me siento muy bien representado.

Xavi Domènech me parece un tipo fiable y confiable. Al menos cuando le escucho no tengo la sensación de que me esté colando eslóganes. Me parece que eleva el nivel político sin necesidad de elevar el volumen ni el tono. Siempre se agradece que a uno no le insulten la inteligencia, sea la que sea que tenga.

Creo que, en este momento, es la mejor opción para la independencia de Catalunya. Explicar los motivos por los que soy independentista llevaría un post aburridísimo (y demasiado curro por mi parte), pero creo que Catalunya debería ser independiente. Dicho lo cual, creo que la mejor opción, visto lo que ha pasado hasta ahora, es buscar un referéndum vinculante con una pregunta clara. El Procés está muerto, o casi. No habrá DUI, ni RUI ni nada que se le parezca porque el horno no está para bollos. Y no me refiero a las bravuconadas de mandar al Ejército o demandas en Tribunales, no. No nos engañemos: ninguna opción que no sea pactada con el Estado tendrá la más mínima viabilidad a nivel internacional con la que está cayendo.

Mientras tanto, en la tozuda realidad, hay una opción de unidad en las izquierdas españolas como hace tiempo que no se daba. Y en esa opción aparece la posibilidad y el compromiso de ese referéndum. Bien, pues quiero asegurarme de que se cumpla ese compromiso. Quiero que se celebre ese referéndum, y quiero votar sí a la independencia de Catalunya. Pero igual sale el “no”. En ese caso (y mientras tanto y a la vista de la tozuda realidad antes comentada), prefiero vivir en una España gobernada por los valores que representa esa confluencia de izquierdas en la que participa En Comú Podem.

Y ahora llamadme posibilista.